La I Marathon Campos a LLuc en BTT
Porreres-Montuïri-Sineu
Nuevo bono-bici y al principio de la semana dudas, muchas dudas, ¿Donde voy y Con quien?. Pregunto a Kapax por sus planes, y me comenta que la del sábado, es larga y dura. Desisto, no tengo una segunda opción que me convenza. Rafa de s’escapada me abre los ojos, hay que buscar alguna vía para
Tras el periplo Montuirero, llega el dilema, buscar una ruta alternativa para llegar a Sineu. Tenía algo de referencia metida en mi bolsillo pero que al ir a por ella, se había perdido. Esa referencia era un folio con dos fotos del Google Earth, en las que había planificado una posible ruta sin tener que ir ni a San Joan, ni a Lloret. Como todo buen explorador, el tesón y la perseverancia son tus premisas, pues tras más de cuatro decepciones, logré encontrar un camino, no un atajo, aviso, que discurre desde Montuïri hasta la carretera Vieja de San Juan y Petra PM-323. Paso a contaros el itinerario, que si queréis visionarlo deberéis ver el álbum a la vez que leéis. Me diréis, y éste ahora no podía comprarse un GPS, sería mucho más fácil. Si, lo sé, pero de momento les tengo tirria a los cacharros estos, pero lo más seguro es que acabe comprándome uno. Nada, que empiezo: Salimos hacia San Joan, por la orilla de la nueva carretera, que si dejaran el arcén con ese tipo de pista sería una pasada, carril BTT. Tras pasar el restaurante es pati de Montuïri, a unos 200 mts. giraremos a la izquierda por una pista asfaltada ( en el Google Earth pone Cami de ses Coves). Cuando superamos la rampa corta existente, giramos a la izquierda por pista de tierra y tras discurrir unos 300 mts., y justo en la curva, veréis a la izquierda un sendero algo cubierto por una cortina de matorrales, cogedlo, diversión asegurada. Se baja frenéticamente pasando por un sendero que deberéis estar al loro, pues hay varios saltos de poca intensidad pero muy agradables después de tanto asfalto. Finaliza este mini Bike-park en un nuevo camino de tierra y piedras, giramos a la izquierda y bajamos hasta llegar a la carretera de Lloret, y definitivamente, dejamos Montuïri a la izquierda y nos vamos hacia Lloret. Aquí vuelvo a pensar en que no quiero hacer esta ruta fácil y coger carretera y ¡ala¡, a Sineu. Tras dos de las cuatro decepciones de la jornada logro encontrar otra opción, digamos que bastante acorde con lo que es una marathón BTT. Tras rodar unos 300 mts cojo un camino asfaltado a la derecha, sin ningún letrero ni referencia, más que unos contenedores verdes antes de girar y enfilo hacia arriba la que podría ser la cuesta más dura de la ruta, paseo por el Borne, diría Xisco. Cuando lleguéis arriba, giro a la izquierda en la casa de las barreras verdes y ¡voila¡, valla sorpresa, trialera bestial a lo Nord Shore, pero no os hagáis ilusiones, dura poco más de 150 mts. desembocando en una pista forestal en la que se gira a la derecha y que cuando veáis que finaliza en unas rejas deberéis bajar por la izquierda hasta un descampado que en el momento de mi ruta se hallaba labrado, y con huellas de vehículo (de cazadores supongo). Hay que ir por la orilla, flanqueado por bosque a la derecha y descampado a tu izquierda hasta llegar al camino que te deja en la carretera vieja de San Juan y Petra. Esta parte que acabo de relatar y la del mini Bike-Park, quizás es lo único “Privado” que encontré, pues se denota que lo es, pero no hay ningún impedimento para pasarlo, ni letrero disuasorio.
Segunda parte de la ruta. Ahora me hallo ante el segundo dilema, en el Google me marca un camino que atraviesa una “Possesió”, la cual se denomina Son Brondo, no es difícil distinguirla. Todo y no llevar ya en mi poder la referencia del plano tras dejar el camino de tierra y meterme en la carretera e ir hacia la derecha, dirección San Joan, a los pocos metros hay un camino asfaltado a la izquierda y ya desde aquí se divisa las Casas de Son Brondo. Debo decir que en un principio pensé que me estaba metiendo en zona Privada, pero nada de eso, con tranquilidad se discurre hasta la finca pasando entre unas columnas que antaño debían cerrar la finca pero que ahora parecía invitarte a que visitases tan bello paraje. Llego a las casas y no te equivoques, sigue recto, como si te metieses dentro del corral de la finca dejando el camino de asfalto que sigue hacia la izquierda. Aquí no las tenía todas, pues si no podía pasar por el camino que yo había planeado, me tocaba hacer muchos rodeos, pero como he dicho, sin miedo, pasáis rozando las casas en los que hay cuatro perros, dos de ellos atados y otros dos sueltos, pero uno porque es pequeño y solo ladra, y el otro por que es como Garfield pero en canino, sin problema. Cojo un paso o “Portell” que hay entre los perros y la entrada trasera a las casas, dicho paso no posee ningún tipo de barreras y por él discurres hasta que nuevamente se convierte en pista asfaltada y estrecha que baja hasta una bifurcación donde hallareis varias referencias: por un lado hacia la derecha vais a un agroturismo y otra referencia por el camino por donde Venís, pues pone Cami de Montuiri. Nosotros cogemos a la izquierda, el único que no tiene referencia, seguimos hasta otro cruce y a la derecha, aquí el camino asfaltado a sido vencido por la naturaleza, pues la tierra y las piedras se asoman como queriendo salir a ver el sol y reivindicar su poderío. Nada, que es lo que vi y quiero decirlo es: (NO AL ASFALTADO MASIVO DE CAMINOS RURALES). Después de este pequeño episodio “apopléjico”, continuo mi devenir por las tierras blancas comentando que cuando lleguéis a un nuevo cruce en el que a vuestra derecha hay un torrente, hay que coger a la izquierda, seguir unos 500 mts. y otro cruce y nuevamente a la izquierda y ya solo te queda el cruce de Santa Margalida en el que debes seguir todo recto subiendo una pequeña rampa, que tras su culminación, inicias un agradable descenso divisando el final que no es otro que la villa de Sineu, famosa, entre otras cosas, por su famoso mercado del miércoles. Tras llegar al pueblo por el camino de Montuïri, que es de fácil localización pues está pegado al cuartel de
1ª KEDADA BTT BALEARS 2009
Esporles-Maristella-Port d'es Canonge
SES VOLTES DEN GALILEU AMB ES "XARAGALL" DE SA POBLA
Con retraso pero todo llega. Prometí una crónica como dios manda y aquí la tenemos. Evidentemente me refiero a la salida del día 24 de octubre de 2009, con los amigos de es Xaragall, reconocido grupo excursionista de sa Pobla, en el cual se encuentra incluido el amigo Xisco y al que le pedí permiso de antemano para no aparecer de repente y poder ser un incordio. Hice bien, pues era, como he dicho, una ruta organizada por es Xaragall y no por Xisco, pero él mismo me invitó, ya que es uno de los directivos.
Por lo que sabía era una de estas rutas en las que si algo abunda es el bici-pateo, modalidad muy común en Mallorca y mas por esta zona.
Se inicia en Caimarí poco después de las nueve de mañana, pues se había quedado a esa hora para iniciar la salida, pero entre que éramos muchos y que se acoplaron varios grupos, como los poferos, pues eso, se demoró algo más de lo previsto. Se discurre por el camino viejo de Lluch y si bien empecé las primeras rampas incluso charlando con Pedro de
Las rampas encimentadas fueron el preludio de una nefasta subida anunciada. Cada vez me sentía más fatal, con dolor en todas y cada una de las parte de mi cuerpo. Xisco me esperó en la cima de la cuesta esa que todos conocéis, sin asfalto y que de momento dejaré para otra ocasión, digo lo de subirla todo de un tirón. Me dijo-¿como estás? Y yo- maaal-. Inicio la rampa des sa Llangonisa, esa tan bien empedrada pero tan molesta para subir, ya se que no es excusa, pero también se me atraganta, al poco tiempo ya estaba Xisco en lo alto y yo a lo bajo, pero nada, que llegue a sa Bataia como pude viendo a los demás en perfecto estado y de tertulia con varios grupos de ciclistas de todo pelo en la gasolinera, que parecía la vía Sindicato en Navidad. Aquí Xisco si me vio mal y me comentó lo que había, que lo duro estaba por llegar. Yo me resignaba a volver atrás, con lo que me cuesta conseguir un sábado libre para que a las primeras de cambio me retirase vencido, no hubiese estado mal, pues tocaría bajada y eso me gusta más que lo que acababa de conseguir, que era subir. Pues como buen mallorquín que soy, o sea, un cabezón, le pregunté a Xisco si la ruta estaba bien señalizada, a lo que afirmativamente me respondió. Pues nada más necesito saber, volvería a ser una aventura solitaria. Iniciamos la segunda parte de la ruta poco después de que los Poferos hubieran salido con el mismo propósito que el nuestro pero variando un poco el recorrido, subirían hacia ses Voltes pero por asfalto hasta son Masip. Nosotros bajamos por es Guix y desvío a la izquierda por Can Gallet y enlazar con la drassera de sa font coberta. Para mi aquí empezó, no el calvario, sino el bici-pateo-paseo, pues no me fue tal mal como me pensaba, alguno de los participantes seguramente hizo una parte de ese recorrido pedaleando, mejor para ellos, pues es señal de que se encuentra muy bien de forma física, pues las pendientes son de órdago. Bueno, pues yo como no funciono tan bien, pues nada, a subir y deleitarme con el fabuloso paisaje, con sus frondosos bosques, y como no, ese espectacular camino empedrado de varios kilómetros hasta ses cases de sa neu des Galileu a más de mil metros de altitud y que en su inicio me alcanzaron varios caballos que hacían la ruta desde Pollença, eso sí, pernoctando en Lluch.
Llego al cruce con ses cases de sa neu y el camino hacia es Coll des Prat y me reconfortó ver junto con los caballos, al resto de compañero, que tras merendar iniciaron de nuevo la ruta establecida, cosa que no hicieron Pepe y sus Poferos, que una vez más, se fueron por fitas hasta la cumbre des Galileu, bajando por la otra cara con cabra incluida.
Lo que más me impactó de este tramo, que me había hecho a la idea de que sería más corto y fue todo lo contrario, fue ver como se desenvolvían esos fabulosos animales, los caballos. Es realmente increíble verlos subir o bajar por esas trialeras que dan vertido sobre una bici, imaginaros sobre un caballo, deciros que estuve fotografiándolos cuando finalizaban cerca des Coll des Prat, pues es el único sitio donde no pueden subir.
Tras despedirme del guía caballista y ver como una de las amazonas era consolada por su amante, pues creo que tenía un ataque de ansiedad de ver lo que les quedaba por hacer , que era volver sobre sus pasos, venía sin duda lo mejor de la jornada, me pongo las protecciones, que por algo me las llevé a cuestas y me dispongo a bajar hasta sa font des Prat. No me defraudo en absoluto, eso si, no se encontraba el camino con su mejor cara, tras el paso de tantisima agua después de las últimas tormentas lo dejaron muy destrozado con muchos “xaragalls”, como decían los poblers, que hicieron que bajara la primera parte de modo prudente pero sin pausas, con mejor suerte que Pere, creo que se llamaba, que fue incordiado por unos de esos inoportunos llantazos. Sin darte cuenta entras en la zona boscosa de
Si los dioses últimamente no están de mi lado en los ascensos, o creo que nunca, si lo estuvieron en el descenso, pues a parte de lo comentado, la bajada finalizó sin ningún percance. Aprovisionamiento de liquido, reagrupamiento y se inicia regreso por ruta poco habitual. Tiramos en dirección a Tossals verds pero nos desviamos a la izquierda, hacia es Pinatons, bajamos por un sendero bellísimo pero muy lleno de carritxs y alguno de esos cardos o lo que sean, con unas púas que son agujas talmente que hicieron que el recorrido fuera algo peligroso, con senda totalmente cubierta por la hierba, con grandes pinos caidos desde hace tiempo, pasando de sendero pedregoso a pista ancha, con curvas cerradas y vertiginosas o trialera imposible en descenso, o apta para gente con pocos problemas cardiacos, nada, pupurri de todo un poco. Tras bajar y nuevamente encontrar el torrent de sa Font Prat ( o según plano: des Corral Fals), ya se veía el final de la ruta, algo retrasada por motivos técnicos más que físicos, que ya me estaban rondando de nuevo, pero nada, algo de sube y baja, pasamos zumbando por el interior de una finca privada, desembocamos en la carretera de Mancor a Caimari y aquí viene la prueba final de mi mal estado. Xisco había roto el cambio trasero en las ultimas rampas de tierra, sin tiempo para reparaciones fue auxiliado por sus compañeros que lo remolcaron hasta el aparcamiento que por suerte estaba cerca, pues podéis creedme que no fui capaz de alcanzarlos y vi como se marchaban no pudiéndome despedir de Xisco como tocaba, pero creo que eso no es un problema para romper una nueva amistad, pues sin duda creo que él y los suyos son caballeros de verdad, que no dudaron en llamarme por mi nombre sin yo saber la mitad de los suyos.




