SES VOLTES DEN GALILEU AMB ES "XARAGALL" DE SA POBLA

24 DE OCTUBRE DE 2009
** Antes de nada, deciros que he modificado varias informaciones, que gracias a Jaume de Pedalades, he insertado correctamente y os reenviaré a un enlace para poder visionar unos planos de Tomeu de los Toys. Perdonad mi desconocimiento.

Con retraso pero todo llega. Prometí una crónica como dios manda y aquí la tenemos. Evidentemente me refiero a la salida del día 24 de octubre de 2009, con los amigos de es Xaragall, reconocido grupo excursionista de sa Pobla, en el cual se encuentra incluido el amigo Xisco y al que le pedí permiso de antemano para no aparecer de repente y poder ser un incordio. Hice bien, pues era, como he dicho, una ruta organizada por es Xaragall y no por Xisco, pero él mismo me invitó, ya que es uno de los directivos.

Por lo que sabía era una de estas rutas en las que si algo abunda es el bici-pateo, modalidad muy común en Mallorca y mas por esta zona.

Se inicia en Caimarí poco después de las nueve de mañana, pues se había quedado a esa hora para iniciar la salida, pero entre que éramos muchos y que se acoplaron varios grupos, como los poferos, pues eso, se demoró algo más de lo previsto. Se discurre por el camino viejo de Lluch y si bien empecé las primeras rampas incluso charlando con Pedro de la Renault(basta ver su bici) poco a poco fui menguando, o mejor dicho rápidamente empecé a tener problemas. Pedro me contaba su aventura en la “sense aturar”, pues él y dos más, tardaron, nada más y nada menos, que 19 horas y 52 minutos, y ese detalle me lo recalcó varias veces. Me contaba que fue de invitado y al final el invitador casi abandona, pero pusieron tesón y finalizaron como verdaderos héroes.

Las rampas encimentadas fueron el preludio de una nefasta subida anunciada. Cada vez me sentía más fatal, con dolor en todas y cada una de las parte de mi cuerpo. Xisco me esperó en la cima de la cuesta esa que todos conocéis, sin asfalto y que de momento dejaré para otra ocasión, digo lo de subirla todo de un tirón. Me dijo-¿como estás? Y yo- maaal-. Inicio la rampa des sa Llangonisa, esa tan bien empedrada pero tan molesta para subir, ya se que no es excusa, pero también se me atraganta, al poco tiempo ya estaba Xisco en lo alto y yo a lo bajo, pero nada, que llegue a sa Bataia como pude viendo a los demás en perfecto estado y de tertulia con varios grupos de ciclistas de todo pelo en la gasolinera, que parecía la vía Sindicato en Navidad. Aquí Xisco si me vio mal y me comentó lo que había, que lo duro estaba por llegar. Yo me resignaba a volver atrás, con lo que me cuesta conseguir un sábado libre para que a las primeras de cambio me retirase vencido, no hubiese estado mal, pues tocaría bajada y eso me gusta más que lo que acababa de conseguir, que era subir. Pues como buen mallorquín que soy, o sea, un cabezón, le pregunté a Xisco si la ruta estaba bien señalizada, a lo que afirmativamente me respondió. Pues nada más necesito saber, volvería a ser una aventura solitaria. Iniciamos la segunda parte de la ruta poco después de que los Poferos hubieran salido con el mismo propósito que el nuestro pero variando un poco el recorrido, subirían hacia ses Voltes pero por asfalto hasta son Masip. Nosotros bajamos por es Guix y desvío a la izquierda por Can Gallet y enlazar con la drassera de sa font coberta. Para mi aquí empezó, no el calvario, sino el bici-pateo-paseo, pues no me fue tal mal como me pensaba, alguno de los participantes seguramente hizo una parte de ese recorrido pedaleando, mejor para ellos, pues es señal de que se encuentra muy bien de forma física, pues las pendientes son de órdago. Bueno, pues yo como no funciono tan bien, pues nada, a subir y deleitarme con el fabuloso paisaje, con sus frondosos bosques, y como no, ese espectacular camino empedrado de varios kilómetros hasta ses cases de sa neu des Galileu a más de mil metros de altitud y que en su inicio me alcanzaron varios caballos que hacían la ruta desde Pollença, eso sí, pernoctando en Lluch.

Llego al cruce con ses cases de sa neu y el camino hacia es Coll des Prat y me reconfortó ver junto con los caballos, al resto de compañero, que tras merendar iniciaron de nuevo la ruta establecida, cosa que no hicieron Pepe y sus Poferos, que una vez más, se fueron por fitas hasta la cumbre des Galileu, bajando por la otra cara con cabra incluida.

Lo que más me impactó de este tramo, que me había hecho a la idea de que sería más corto y fue todo lo contrario, fue ver como se desenvolvían esos fabulosos animales, los caballos. Es realmente increíble verlos subir o bajar por esas trialeras que dan vertido sobre una bici, imaginaros sobre un caballo, deciros que estuve fotografiándolos cuando finalizaban cerca des Coll des Prat, pues es el único sitio donde no pueden subir.

Tras despedirme del guía caballista y ver como una de las amazonas era consolada por su amante, pues creo que tenía un ataque de ansiedad de ver lo que les quedaba por hacer , que era volver sobre sus pasos, venía sin duda lo mejor de la jornada, me pongo las protecciones, que por algo me las llevé a cuestas y me dispongo a bajar hasta sa font des Prat. No me defraudo en absoluto, eso si, no se encontraba el camino con su mejor cara, tras el paso de tantisima agua después de las últimas tormentas lo dejaron muy destrozado con muchos “xaragalls”, como decían los poblers, que hicieron que bajara la primera parte de modo prudente pero sin pausas, con mejor suerte que Pere, creo que se llamaba, que fue incordiado por unos de esos inoportunos llantazos. Sin darte cuenta entras en la zona boscosa de la Font y el torrent de sa font des Prat, y yo con las gafas de sol, en ese momento era más idóneo llevar lentes amarillas, esa que les denominan visión de halcón, pues toda vez que estas dentro del bosque y a la velocidad que vas, casi no ves nada. Estuve a punto de clavarme una rama que parecía que la habían puesto a propósito en esa posición y también, a punto de alargarme cual alfombra tras dar un resbalón por una de esa piedras verdes por el musgo adherido a ellas y que siempre están donde tienen que estar.

Si los dioses últimamente no están de mi lado en los ascensos, o creo que nunca, si lo estuvieron en el descenso, pues a parte de lo comentado, la bajada finalizó sin ningún percance. Aprovisionamiento de liquido, reagrupamiento y se inicia regreso por ruta poco habitual. Tiramos en dirección a Tossals verds pero nos desviamos a la izquierda, hacia es Pinatons, bajamos por un sendero bellísimo pero muy lleno de carritxs y alguno de esos cardos o lo que sean, con unas púas que son agujas talmente que hicieron que el recorrido fuera algo peligroso, con senda totalmente cubierta por la hierba, con grandes pinos caidos desde hace tiempo, pasando de sendero pedregoso a pista ancha, con curvas cerradas y vertiginosas o trialera imposible en descenso, o apta para gente con pocos problemas cardiacos, nada, pupurri de todo un poco. Tras bajar y nuevamente encontrar el torrent de sa Font Prat ( o según plano: des Corral Fals), ya se veía el final de la ruta, algo retrasada por motivos técnicos más que físicos, que ya me estaban rondando de nuevo, pero nada, algo de sube y baja, pasamos zumbando por el interior de una finca privada, desembocamos en la carretera de Mancor a Caimari y aquí viene la prueba final de mi mal estado. Xisco había roto el cambio trasero en las ultimas rampas de tierra, sin tiempo para reparaciones fue auxiliado por sus compañeros que lo remolcaron hasta el aparcamiento que por suerte estaba cerca, pues podéis creedme que no fui capaz de alcanzarlos y vi como se marchaban no pudiéndome despedir de Xisco como tocaba, pero creo que eso no es un problema para romper una nueva amistad, pues sin duda creo que él y los suyos son caballeros de verdad, que no dudaron en llamarme por mi nombre sin yo saber la mitad de los suyos.

Enlaces relacionados: